NUESTRA HISTORIA, SIN RUIDO

Del origen al destino, sin perder la esencia.

De la Provenza a Murcia. Del campo al mercado. Lo que permanece es el criterio.

“La palabra cuenta y se demuestra.”
70s
Origen
La semilla
Provenza. Respeto por el oficio y el “hacerlo bien”.
La Provenza en los años 70
1988
Palabra
El puente
La continuidad con el estandar de calidad.
Puente de exportación entre España y Europa
2000
Tierra
Murcia
Misma exigencia. Campo real, producción y control.
Cultivo al atardecer
Hoy
Manos
Lo que se sostiene
Criterio, palabra y continuidad. Lo demás no aguanta.
Manos en el campo

Carta de José Lario

“Una historia nacida de la tierra. La palabra cumplida, campaña tras campaña.”
Hay proyectos que no nacen en un despacho ni en un plan de negocio. Nacen en la tierra. En el trabajo silencioso de cada día. En la convicción de que las cosas bien hechas, con tiempo y respeto, siempre encuentran su lugar.

En los años setenta, en la Provenza, entendí que la agricultura no es solo producir, sino cumplir. Cumplir con la tierra, con las personas y con la palabra dada. Aquella enseñanza, sencilla y exigente a la vez, ha guiado cada paso desde entonces.

En 1988, esa manera de entender el trabajo se convirtió en un puente. Un puente entre origen y destino; entre quienes cultivan con rigor y quienes, al otro lado de Europa, esperan la misma honestidad. No se trataba de crecer rápido, sino de crecer bien, manteniendo intacta la esencia.

El año 2000 marcó una nueva etapa en Lorca, Murcia. Cambió el paisaje, pero no la exigencia. La misma atención al detalle, la misma responsabilidad, la misma idea clara: la calidad no se negocia y la confianza se construye campaña tras campaña.

A día de hoy, ese puente sigue en pie. Más sólido, más consciente de su responsabilidad y fiel al legado que lo sostiene. La Europa Provençala no es solo una estructura comercial: es una forma de hacer las cosas, de mirar al futuro sin olvidar de dónde venimos.

Gracias a quienes confían, a quienes trabajan la tierra con nosotros y a quienes entienden que lo verdaderamente duradero no necesita ruido, solo coherencia.

José Lario
— Fundador de La Europa Provençala
LEP · criterio · palabra · continuidad
Una marca se construye con manos. Y se sostiene con criterio.

El testigo, bien entregado.

Esto no va de “cambiar una etapa”. Va de mantener la esencia y elevar el estándar: la misma palabra, la misma exigencia y la misma idea clara de continuidad.

“La calidad no se improvisa. Se hereda… y se demuestra campaña tras campaña.”
José Lario · Fundador
La raíz: criterio, respeto por el oficio y una forma de cumplir que no admite atajos.
José y Jaime · Continuidad operativa
El puente: mantener el estándar, coordinar campo–control–logística y asegurar consistencia.

No es una “nueva historia”: es la misma, con el mismo nivel de exigencia. La Europa Provençala sigue siendo lo que prometió: calidad reconocible, entrega fiable y continuidad real.

El origen de nuestros productos

Cultivamos en Sevilla, Granada, Almería y Murcia para asegurar continuidad, sabor y frescura campaña tras campaña.

“Hoy, ese legado no se explica. Se cultiva.”

Todas las imágenes corresponden a cultivos y procesos reales de La Europa Provençala.

Del origen al destino, sin improvisar.

No vendemos “producto”. Construimos continuidad: producción propia y colaboración con agricultores de Sevilla, Granada, Almería y Murcia, con control y logística trabajando como una sola pieza.

“Del campo al cliente, con criterio. Sin atajos, sin sorpresas.”

La diferencia no está en una foto bonita. Está en lo que no se ve: criterio de selección, consistencia, trazabilidad y una forma de cumplir semana tras semana.

Nuestro trabajo empieza en el campo y termina cuando tu operativa recibe lo acordado: sabor real, frescura y formatos sin sorpresas.

01
Producción
Fincas y productores seleccionados. Continuidad de campaña.
02
Control
Calidad y formatos definidos. Lo acordado es lo que llega.
03
Preparación
Manipulado, presentación y ritmo de salida.
04
Exportación
Logística sin fricción. Constancia semanal y lectura de mercado.

Al final, todo se reduce a una cuestión de coherencia.

Esto es La Europa Provençala.

La Europa Provençala no es una marca de frutas y hortalizas.
Es una forma de entender el trabajo: planificar con criterio, cumplir lo acordado y sostener en el tiempo lo que funciona.

Trabajamos desde el origen hasta el destino con una idea clara: que cada campaña sea reconocible, fiable y repetible para quien confía en nosotros.

Sin improvisar. Sin ruido. Con responsabilidad.

Porque lo verdaderamente duradero no necesita explicarse demasiado.
Necesita hacerse bien, una y otra vez.